Cómo ayuda la termografía en la prevención de lesiones

Durante los últimos años se vienen produciendo avances tecnológicos que nos están proporcionando herramientas muy útiles para el campo del diagnóstico y la prevención de lesiones.  En este caso, hablaremos de la termografía.

En el ámbito del deporte, por ejemplo, se han desarrollado diversos dispositivos tecnológicos que hoy en día nos permiten un mayor control y cuantificación de las cargas (externas e internas) del entrenamiento, es decir, controlar aquellos factores que permiten individualizar la cantidad de ejercicio óptima y que proporcionados en exceso pueden producir alteraciones físicas no deseadas. 

termografía corporal

Un método que ha comenzado a destacar entre ellos es la termografía infrarroja. Muchos investigadores han desarrollado su uso para que pueda ser aplicada al ámbito médico y cada vez está más en auge su uso por diferentes motivos que detallamos a continuación. 

¿Qué es la termografía? 

Durante años, la termografía infrarroja se ha convertido en una poderosa herramienta de investigación en campos muy diversos como el militar, la ciencia veterinaria, la ingeniería, la construcción o la medicina. 

Las cámaras termográficas detectan la radiación que emiten los cuerpos en el rango infrarrojo del espectro electromagnético y las digitaliza produciendo imágenes llamadas termogramas. 

Estas visualizaciones son instantáneas y en tiempo real, lo que permite medir y visualizar temperaturas de superficies con precisión, a distancia y sin contacto, siendo esto posible gracias a que todos los cuerpos emiten radiación infrarroja y esta energía irradiada es proporcional a la temperatura superficial. 

Evolución del análisis termográfico 

Durante las primeras décadas posteriores a su desarrollo (desde que astrónomo Sir Frederick William Herschel descubriera la irradiación infrarroja en 1960), la investigación sobre el uso en humanos se centró principalmente en sus aplicaciones como herramienta de diagnóstico, pero fue reemplazada por tecnologías más nuevas y precisas (como rayos X y resonancia magnética).  

dolor termografía

Sin embargo, los avances técnicos recientes en las cámaras de infrarrojos han hecho posibles nuevas aplicaciones en humanos más allá de las técnicas de diagnóstico.

Entre otras, se ha demostrado que la prevención y el seguimiento de lesiones es una de las aplicaciones más interesantes y útiles por su capacidad para identificar cambios en la temperatura de la superficie corporal, informar sobre el metabolismo de los músculos activos y monitorear la carga de trabajo del entrenamiento. 

Aplicaciones de la termografía en el deporte 

En la última década, algunos grupos de investigación comenzaron a desarrollar la termografía infrarroja en el ámbito deportivo en dos tipos de aplicaciones: termofisiología y medicina deportiva. 

Termofisiología 

La aplicación de la termofisiología se centró principalmente en evaluar el efecto del ejercicio sobre la temperatura de la piel, la relación de la temperatura de la piel con otras variables termorreguladoras durante el ejercicio y el efecto del nivel de condición física en la dinámica de la temperatura de la piel.  

Medicina deportiva 

El uso de la termografía por infrarrojos en medicina deportiva se basa principalmente en la identificación de asimetrías térmicas mediante la comparación de áreas corporales bilaterales. 

medicina deportiva

Entrenamiento y termografía infrarroja 

Como se ha comentado previamente, la termografía infrarroja es una herramienta que permite un análisis no invasivo y no radiante de las funciones fisiológicas relacionadas con el control de la temperatura de la piel, pudiéndose asociar directamente con la distribución de temperatura de una determinada región del cuerpo.

Desde este punto de vista, la termografía infrarroja se está empezando a investigar en numerosas aplicaciones deportivas novedosas. 

Esto incluye: 

– La cuantificación de cargas de trabajo de entrenamiento.  

– La detección de desequilibrios posturales, anatómicos y biomecánicos.  

– La evaluación de la forma física y condiciones de rendimiento. 

– La detección de dolor muscular de inicio retardado (DOMS). 

– La evaluación de los niveles de rendimiento para algunas disciplinas deportivas. 

– La detección de umbrales de lactato.   

– La prevención y seguimiento de lesiones. 

Prevención y seguimiento de lesiones 

Habitualmente, una lesión provoca modificaciones en el flujo sanguíneo que, a su vez, pueden influir en la temperatura de la piel. La inflamación produce hipertermia, mientras que la degeneración, la disminución de la actividad muscular y la mala perfusión pueden provocar un patrón hipotérmico. 

análisis termográfico

Se ha observado que las asimetrías térmicas pueden indicar un patrón no patológico (relacionado con factores de dominancia, lesiones o cirugías antiguas), pero también nos puede mostrar un riesgo potencial de lesión debido a una asimilación incorrecta de la carga de trabajo, actividad excesiva, ejercicio asimétrico, ejecución o sobrecarga muscular.  

Esas asimetrías podrían aparecer antes que otros indicadores como el dolor, lo que es de gran utilidad para implementar estrategias preventivas antes de que ocurra la lesión. 

De esta forma, la termografía infrarroja puede utilizarse no sólo para identificar esas asimetrías térmicas, sino sobre todo para identificar las causas de dicha asimetría y modificar la carga de entrenamiento para volver al equilibrio térmico. 

Además, puede ser de gran utilidad una vez se produce una lesión, ya que podemos monitorizar la evolución de la asimetría térmica para comprobar si el proceso de rehabilitación está estimulando correctamente las zonas afectadas tomando como referencia el patrón térmico anterior a la lesión. 

termografía agua fría

Imágenes termográficas en diferentes personas tras cirugía de ligamento cruzado anterior en rodilla derecha. Extraído de Fernández-Cuevas (2015). 

En definitiva, la termografía por infrarrojos se ha convertido en la actualidad en una herramienta muy interesante que nos posibilita individualizar y comprender mejor cualquier cambio que se pueda producir en el patrón térmico de cada persona.  

El sistema de análisis termográfico incorporado en la iNubaBox nos permite conocer el por qué se ha producido, es decir, analizar cuáles pueden ser los motivos de dichos cambios. Por ejemplo, predecir que una sobrecarga muscular pueda derivar en una lesión más seria o, por otro lado, monitorear la evolución de una lesión. 

De esta manera, se puede intervenir con las medidas adecuadas de rehabilitación y entrenamiento para controlar el proceso y tratar de revertir dicha situación con mayor eficiencia. 

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José Luis Romero
José Luis Romero

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Diplomado en fisioterapia y especialista en actividad física adaptada y ejercicio terapéutico.

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